Hábitos diarios que protegen el gel
La hidratación es lo que evita que el gel se levante en los bordes. Masajea una gota de aceite de cutículas en cada uña una o dos veces al día — mantiene la cutícula y el sellado del gel flexibles para que el acabado siga adherido.
Trata tus uñas como joyas, no como herramientas. Abrir latas, rascar etiquetas y forzar objetos es la forma más rápida de astillar o agrietar un borde de gel.

